Como escoguer entre un reloj de cuarzo vs. automático


Relojes de cuarzo vs. automáticos. La pregunta de cuál es mejor es algo que divide al mundo de los relojes. Aquí hay algunas respuestas.

 

Lo básico

 

Existen dos tipos de relojes: de cuarzo y mecánicos. Los primeros funcionan con una batería, mientras que los segundos son accionados por una liberación de energía cuidadosamente regulada desde un dispositivo de cuerda y utiliza exclusivamente componentes metálicos para medir el tiempo.

 

Los relojes mecánicos pueden ser manuales o automáticos. En el reloj manual el usuario debe girar la corona o el “enrollador” para apretar la cuerda. Desde ahí funcionará por aproximadamente 40 horas en un enrollamiento total de la cuerda principal, aunque algunos tienen una reserva de poder que puede durar 10 días. En el reloj de cuerda automático la cuerda se enrolla automáticamente por un rotor que gira a la vez que se mueve la muñeca del usuario, lo que es el motivo de por qué se les suele llamar “automáticos” o cinéticos.

 

Los relojes de cuarzo, que representan alrededor del 90% de los relojes en el mundo, contienen un cristal de cuarzo que vibra aproximadamente 33 veces por segundo. Un pequeño chip computarizado convierte las vibraciones en impulsos que llegan al motor eléctrico, alimentado por una batería, que hace que las manecillas se muevan.

 

Costo de manufacturación y precisión

 

Aunque los relojes de cuarzo son más precisos y generalmente requieren menos mantenimiento, la manufacturación y habilidad que representa la cumbre de la relojería usualmente se asocia con los relojes mecánicos.  Los relojes automáticos más finos están dentro de las máquinas más intrincadas del mundo, y los relojeros continúan compitiendo entre sí para crear movimientos mecánicos cada vez más elegantes e ingeniosos al incorporarles todo tipo de características y “complicaciones” agregadas. Los relojes mecánicos más costosos llegan a cientos de miles o incluso millones de dólares. Sin embargo, Christopher Ward crea relojes automáticos maravillosamente manufacturados que están a partir de unos pocos cientos.

 

Por otra parte, los relojes de cuarzo son los más precisos del mundo, y algunos tienen complicaciones que rivalizan con sus contrapartes mecánicas por un precio mucho menor. También son extremadamente livianos (el más liviano de todos, el Delirium IV de Concord, tiene un grosor de menos de 1mm), lo que les da a los diseñadores mucha más libertad. Los relojes de cuarzo solares Eco Drive también cuentan con popularidad.  La discusión respecto a cuál de los relojes es mejor se hace aún más complicada debido a Seiko, que ha creado una serie de relojes Spring Drive de gran prestigio, que utilizan la tecnología de cuarzo para modular el poder mecánico: la combinación de gran precisión con la manufacturación tradicional.

 

Complicaciones

 

Durante los últimos 200 años, los fabricantes de relojes han logrado proporcionarle a sus obras una variedad alucinante de complicaciones, algunas con el objetivo mejorar su precisión y otras simplemente para demostrar su ingenio y extraordinarias habilidades de micro-ingeniería.  Un buen ejemplo de lo último es el Opera One de Girard-Peregaux, que aparte de sus otras complicaciones, crea efectos reproduce fragmentos de conocidas arias de ópera al marcar la hora, con cuatro pequeños martillos de campana (tres de los cuales son visibles). Los relojes solares pueden tardar años más que meses en construirse.

 

Mecanismo Tourbillon

 

Como la gravedad interfiere con la mayoría de las partes delicadas de escape de un reloj (el mecanismo que transporta energía a la función de cronometraje del reloj), especialmente el espiral , los fabricantes han tratado de obtener por mucho tiempo un resultado consistente en el escape, sin importar en qué posición se encuentre. El mecanismo Tourbillon (que en francés significa torbellino) tiene como objetivo reducir los efectos de la gravedad al montar el volante y el escape en una jaula giratoria. La idea fue concebida por el inglés John Arnold antes de que fuese desarrollada por Abraham-Louis Bréguet alrededor de 1795. La primera producción de estos mecanismos fue en un reloj de carruaje hecho por Bréguet para Napoleón. En la búsqueda de una precisión mayor, los relojeros crearon mecanismos Tourbillon aún más complejos, entre los que se incluyen el Thomas Prescher Triple-Axis-Tourbillon Regulator Sport de 2004.

 

Calendario perpetuo

 

Otra complicación considerada como una de “grandeza histórica” es el calendario perpetuo, que permite que un reloj muestre la fecha correcta “perpetuamente” a pesar de los diferentes números de días en ciertos meses y años bisiestos. Este calendario a menudo muestra el día, mes y también las fases lunares. Para que un reloj haga esto todo lo que se necesita es una “memoria” mecánica hecha de cientos de ruedas, engranajes, palancas y otras partes. A pesar de su nombre, casi todos los relojes de este tipo tendrán que ser corregidos en un día el 1 de marzo del año 2100.   Un capricho del calendario gregoriano estipula que este año (además de tres de cuatro años del siglo) no será bisiesto.

 

Hora saltante

 

Otro tipo de complicación tiene que ver con la forma en que un reloj muestra la hora; un buen ejemplo son los relojes de hora saltantes, en los que solo se utiliza una manecilla, ya que la hora se muestra en una ventana.


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